El encuentro abordó uno de los grandes desafíos de nuestro tiempo: cómo utilizar la inteligencia artificial sin perder de vista la dignidad humana y el valor del diálogo.
La inteligencia artificial, sus implicancias éticas y el papel que debe cumplir en la construcción de una sociedad más humana fueron los principales temas abordados en una nueva versión de “Fe y Cultura: Encuentros que Transforman”, iniciativa organizada por la Dirección General de Pastoral de la Universidad Católica de Temuco.
La actividad reunió a autoridades, académicos, estudiantes y miembros de la comunidad universitaria en un espacio de diálogo y reflexión interdisciplinaria que permitió analizar los desafíos que plantea el desarrollo tecnológico desde una perspectiva académica, ética y cristiana.
Para el vice gran canciller de la UCT, Leonardo Villagrán Santana, este tipo de encuentros forman parte de la identidad de las universidades católicas, las que están llamadas a generar espacios de discernimiento frente a los temas que impactan a la sociedad, “Toda universidad es un lugar de reflexión, discernimiento y diálogo, y con mayor razón una universidad católica. Por eso estos encuentros responden a nuestra identidad y nos permiten dialogar sobre temas que están presentes en la sociedad”, señaló.
La autoridad destacó además que, en un contexto marcado por los avances tecnológicos, el encuentro entre las personas continúa siendo fundamental, “Una de las conclusiones más importantes es la relevancia del encuentro humano y del diálogo. Eso no lo va a reemplazar la inteligencia artificial”, afirmó.
Pensamiento crítico para una nueva era
Uno de los aspectos abordados durante la jornada fue la necesidad de que las nuevas generaciones desarrollen pensamiento crítico para relacionarse adecuadamente con herramientas basadas en inteligencia artificial.
En este contexto, José Alegría, académico del Departamento de Ética Aplicada de la Facultad de Ciencias Religiosas y Filosofía de la UCT, enfatizó que el verdadero desafío no consiste únicamente en aprender a utilizar estas tecnologías, sino también en fortalecer la capacidad de comprender la realidad y analizar la información de manera crítica.
“La inteligencia artificial es una herramienta y, como toda herramienta, hay que aprender a usarla. Antes de utilizarla, los jóvenes deben aprender a manejar la información, desarrollar pensamiento crítico y comprender el mundo que los rodea. La IA puede ayudar en ese proceso, pero no puede reemplazarlo”, indicó.
Asimismo, destacó que la dimensión ética continúa dependiendo de las personas y no de la tecnología, “La inteligencia artificial no ofrece ética ni valores; esos los aporta la persona que la utiliza. Antes de pensar en la IA debemos pensar en la construcción de comunidad y en los valores que queremos promover”, agregó.
Tecnología al servicio de la persona humana
Las reflexiones del encuentro también dialogaron con las orientaciones recientes de la Iglesia sobre inteligencia artificial, las que llaman a utilizar estas herramientas al servicio del ser humano y del bien común.
En esa línea, el Pbro. Heriberto Cabrera, investigador en Inteligencia Artificial y Pastoral e integrante del Grupo de Inteligencia Artificial del CELAM, sostuvo que el desarrollo tecnológico debe estar siempre orientado a fortalecer la dignidad de las personas, “Es muy importante utilizar la inteligencia artificial al servicio de la persona humana y de su dignidad. Cuando está al servicio de las personas, podemos hablar de una buena utilización; cuando va en desmedro de lo que somos, deja de ser deseable”, afirmó.
El sacerdote agregó que el discernimiento sigue siendo un elemento central frente a los cambios tecnológicos que vive la sociedad, “La tecnología no es neutra. Depende de nosotros y de lo que queremos hacer con ella, pero sobre todo del tipo de humanidad que queremos construir con la ayuda de la inteligencia artificial”, señaló.
La mirada de los jóvenes
Entre las asistentes estuvo Sofía Lleiful, estudiante de Obstetricia y Puericultura de la Universidad Mayor, quien actualmente participa en la catequesis de la Universidad Católica de Temuco y valoró la posibilidad de reflexionar sobre una temática que forma parte de la vida cotidiana de las nuevas generaciones, “Espero comprender distintas opiniones y aprender más sobre cómo utilizar la inteligencia artificial como una herramienta que también pueda ayudarnos a acercarnos a Dios y a profundizar nuestra fe. Como jóvenes cristianos tenemos desafíos importantes y estos espacios nos permiten reflexionar sobre ellos”, comentó.
A través de iniciativas como “Fe y Cultura: Encuentros que Transforman”, la Universidad Católica de Temuco continúa promoviendo espacios de reflexión y diálogo sobre los desafíos contemporáneos, fortaleciendo una formación integral que pone en el centro a la persona humana, la búsqueda del conocimiento y la construcción de comunidades más conscientes y comprometidas con el bien común.