Monseñor Alejandro Menchaca Lira impulsó un proyecto universitario comprometido con el desarrollo de La Araucanía y con la formación de nuevas generaciones.
El proyecto universitario creado inicialmente bajo el nombre de Universidad de la Frontera marcó un hito en el desarrollo de la educación superior del sur de Chile y constituye el origen de la actual Universidad Católica de Temuco. Impulsada por Monseñor Alejandro Menchaca Lira en 1959, que junto al apoyo de “propiciadores” vecinos de la ciudad, dio inicio a este proyecto que respondía a un anhelo de la comuna y la región.
Nacido en Concepción en 1903, Mons. Menchaca Lira estudió en el Seminario de Santiago y, tras su ordenación sacerdotal, se desempeñó como vicerrector de esa institución. Más tarde, fue nombrado como el primer rector del Instituto Miguel León Prado, experiencia que dio cuenta de su temprano compromiso con la educación y la formación de nuevas generaciones.
En 1941 asumió como obispo de Temuco. Desde esa responsabilidad fortaleció la organización parroquial y promovió distintas iniciativas sociales orientadas a responder a las necesidades de la región, entre ellas la creación de Cáritas Diocesana.
En un contexto marcado por las escasas oportunidades de acceso a estudios universitarios para jóvenes de La Araucanía, lo que significaba trasladarse a Santiago o a Concepción, Monseñor Menchaca Lira comenzó a impulsar la creación de una institución de educación superior en el sur del país.
El vice gran canciller de la UCT, Pbro. Leonardo Villagrán Santana, explica que el proyecto respondió tanto a una necesidad educativa como a los anhelos de descentralización administrativa de la época y una oportunidad para los jóvenes que terminaban la educación secundaria. “El sueño de una universidad en el sur representaba una oportunidad para los jóvenes que terminaban la educación secundaria. Monseñor Menchaca comprendió que era necesario responder a esa realidad con una institución católica, inspirada en sus valores y en una formación integral”, señala.
Para hacer posible esta iniciativa, gestionó el respaldo académico de la Pontificia Universidad Católica de Chile. Ese apoyo permitió consolidar el proyecto universitario y abrir una nueva alternativa de formación universitaria en la región.
Perseverancia para concretar una visión
Para el Padre Leonardo, uno de los rasgos que mejor definió a Monseñor Menchaca Lira fue su perseverancia frente a las dificultades que implicaba levantar un proyecto universitario en la región. “Su fe y las necesidades de su entorno lo impulsaban a actuar. Destaco su capacidad de diálogo y su decisión de no darse por vencido ante las dificultades”, afirma.
El vice gran canciller también acentúa la capacidad de Monseñor, de aunar voluntades y gestionar los apoyos necesarios para concretar la iniciativa. Esa labor de articulación permitió transformar una aspiración regional en un proyecto educativo con respaldo institucional y que se proyectara en el tiempo
Más de seis décadas después, la universidad reconoce en esa visión el origen de su compromiso con la formación integral y el desarrollo regional. “El sello fundacional sigue vivo en las oportunidades que la Universidad brinda a jóvenes que muchas veces son los primeros de sus familias en acceder a la educación superior y en el aporte que realiza al desarrollo de la región y del país”, sostiene Pbro. Leonardo Villagrán.
Una distinción que proyecta su legado
Como una forma de resaltar los valores institucionales en la vida de nuestra comunidad universitaria, la UCT entrega la Medalla Monseñor Alejandro Menchaca Lira. La distinción reconoce a integrantes de la comunidad universitaria que destacan por su espíritu de servicio, su capacidad de diálogo y su contribución a una convivencia solidaria.
Para el vice gran canciller, este reconocimiento mantiene vigente la memoria del fundador “al reconocer a funcionarios que encarnan los valores de nuestra institución, ayudando en la construcción de una comunidad educativa que busca formar integralmente a nuestros estudiantes”.
La visión de Monseñor Alejandro Menchaca Lira permanece presente en una Universidad que continúa formando nuevas generaciones de profesionales y vinculando su quehacer con las necesidades y desafíos de La Araucanía.