La Dirección de Género de la Universidad Católica de Temuco (UCT) llevó a cabo una serie de jornadas de asesoría y trabajo colaborativo con un equipo académico de la Universidad Alberto Hurtado y la Universidad de Valparaíso, en el marco de un proyecto Fondecyt que busca fortalecer los enfoques socioeducativos en la prevención y abordaje de la violencia de género en contextos universitarios.
La visita contempló reuniones de trabajo con distintos equipos institucionales que se vinculan con el estudiantado, así como espacios formativos dirigidos a representantes estudiantiles. Las jornadas permitieron reflexionar en torno a los desafíos que enfrentan las universidades en la implementación de la Ley 21.369, particularmente en relación con el desarrollo de estrategias de prevención, formación y acompañamiento.
El encargado del área de masculinidades de la Dirección de Igualdad y Diversidad de la Universidad de Valparaíso, Hernán Silva Cepeda, destacó el valor del intercambio de experiencias entre instituciones de educación superior. “He podido trabajar con los equipos que atienden a las y los estudiantes, para incorporar en la reflexión esta variable en el trabajo de género que es lo específico del trabajo con varones que es lo que denominamos masculinidades. Ha sido muy gratificante porque creo que el compartir experiencias y saberes nos puede ayudar a desarrollar marcos interventivos que sean mucho más inclusivos, entendiendo las características y contextos de la comunidad estudiantil”.
Por su parte, la directora de la carrera de Trabajo Social de la Universidad Alberto Hurtado, Sonia Brito Rodríguez, relevó la importancia de generar instancias de diálogo entre universidades para fortalecer el despliegue de políticas institucionales orientadas a erradicar la violencia de género. “Hemos podido constatar que, si bien hay distintos estadios de avance, siempre está la expectativa de que disminuya tendiendo a cero la violencia de género, la discriminación y el acoso. Cada universidad está generando distintos dispositivos para desplegar la ley 21.369 y articulando distintas direcciones estratégicas que son parte de la institución”.
Desde la Dirección de Género UCT, la psicóloga Josefina Matus Astete explicó que estas jornadas permitieron fortalecer el trabajo interunidades y ampliar la reflexión sobre distintos ámbitos de intervención institucional. “Tuvimos una serie de jornadas de asesorías con distintos equipos de la universidad para abordar desafíos en distintas áreas. Generamos mesas de trabajo para conversar sobre el Protocolo de Actuación en casos de violencia de género desde otras aristas, por ejemplo el caso de las masculinidades. También trabajamos con dirigencias estudiantiles para dialogar sobre liderazgo estudiantil con perspectiva de género”.
Por su parte, la directora de la Dirección de Género de la UCT, Olga Carrillo Mardones mencionó que “estas instancias fortalecen el trabajo interuniversitario, ya que nos permite conocer experiencias y profundizar en estrategias que han demostrado ser pertinentes en el contexto de la educación superior para el abordaje de la violencia de género. Estas instancias son significativas, pues favorecen la reflexión conjunta y el aprendizaje mutuo, lo que contribuye a fortalecer nuestras prácticas institucionales, especialmente en el marco de la implementación de la Ley 21.369, que nos desafía a seguir avanzando y consolidando la prevención, la formación y el acompañamiento desde una perspectiva integral”.
El desarrollo de estas actividades permite seguir consolidando una cultura institucional orientada a la prevención de la violencia de género, promoviendo espacios más inclusivos y respetuosos para toda la comunidad universitaria.