La académica asumió el liderazgo de la Facultad de Arquitectura, Artes y Diseño, con el desafío de fortalecer una comunidad universitaria que articula arquitectura, diseño, arte y oficios desde una profunda vinculación con el territorio.
Con una mirada puesta en el fortalecimiento de la identidad, la creatividad y el vínculo con el territorio, Lorena Villegas Medrano asumió como nueva decana de la Facultad de Arquitectura, Artes y Diseño (FAAD) de la Universidad Católica de Temuco, iniciando una nueva etapa para una unidad académica que reúne disciplinas y saberes estrechamente relacionados con la cultura, el patrimonio y las expresiones creativas de La Araucanía.
La ceremonia fue encabezada por la Rectora de la UCT, Marcela Momberg Alarcón, quien dio la bienvenida a la nueva autoridad y destacó el trabajo desarrollado durante el proceso que permitió definir el nuevo liderazgo de la Facultad.
En sus palabras, la Rectora relevó especialmente la rigurosidad y el compromiso del Comité de Búsqueda de decano o decana de la FAAD, valorando el proceso desarrollado y el análisis de los distintos ámbitos considerados para proyectar el futuro de la Facultad.
Asimismo, destacó las capacidades y trayectoria de Lorena Villegas para asumir este nuevo desafío, poniendo en valor su conocimiento de la comunidad académica, su comprensión de las disciplinas que conviven al interior de la FAAD y, especialmente, su cercanía con la identidad y vocación territorial que caracterizan a la Facultad.
La nueva decana, en tanto, manifestó que asumir esta responsabilidad representa un desafío significativo, particularmente por las características de una Facultad que reúne diversas expresiones de la creación y que posee una estrecha relación con el entorno regional.
“Para mí es un desafío súper importante tomar la dirección de la Facultad como decana, porque somos la única facultad creativa que existe en la región. Trabajamos desde el ámbito de la arquitectura, el diseño, el arte y los oficios, y todo nuestro quehacer está anclado en el territorio”, señaló Villegas.
Una historia ligada al arte y los oficios
Durante su intervención, Lorena Villegas también recordó parte de la trayectoria histórica que sustenta el desarrollo actual de la Facultad, cuyos antecedentes se remontan a 1970, con la creación de la primera carrera asociada a la Pedagogía en Artes Plásticas.
Posteriormente, esta trayectoria se amplió a través de iniciativas como el programa de Artesanía, que ha desempeñado un rol relevante en la revitalización y puesta en valor de los oficios tradicionales, consolidando una línea de trabajo que conecta la formación universitaria con conocimientos, prácticas culturales y expresiones profundamente arraigadas en el territorio.
Para la nueva decana, precisamente en esa diversidad de lenguajes y disciplinas existe una oportunidad para seguir aportando al desarrollo de La Araucanía.
“Creemos que tenemos la posibilidad de formar a personas que trabajen desde esos lenguajes para fortalecer tanto los aspectos culturales como los conocimientos que tenemos en la región, y llevarlos a otros ámbitos, ya sean nacionales o internacionales”, afirmó.
De esta manera, la nueva gestión buscará continuar potenciando una Facultad capaz de dialogar desde distintas disciplinas, generando oportunidades para que el conocimiento, la creatividad y el patrimonio existente en el sur de Chile puedan proyectarse más allá de sus fronteras.
Una misión acompañada por la comunidad universitaria
La ceremonia también tuvo un momento de especial significado para la comunidad universitaria con la bendición del Vice Gran Canciller de la Universidad Católica de Temuco, Presbítero Leonardo Villagrán Santana, quien encomendó a Dios la misión que comienza la nueva decana y pidió acompañamiento y sabiduría para conducir esta nueva etapa de la Facultad.
Con Lorena Villegas al frente de la Facultad, el desafío será continuar articulando la experiencia construida durante décadas con nuevas oportunidades para la arquitectura, las artes, el diseño y los oficios, fortaleciendo una comunidad académica que reconoce en La Araucanía no solo el territorio desde el cual desarrolla su quehacer, sino también una fuente permanente de conocimiento, identidad y creación.