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Actualidad 18 mayo 2026

Futuros traductores Inglés-Español UCT pusieron a prueba su criterio editorial por primera vez

Taller piloto impulsado desde la propia comunidad de la carrera demostró que el criterio editorial no se aprende, sino que se madura.

El mundo editorial tiene reglas que no se improvisan y eso fue exactamente lo que comprobaron ocho estudiantes de quinto año de la carrera de Traducción Inglés-Español de la Universidad Católica de Temuco (UCT), al participar en el primer Taller de Edición Literaria de la carrera, titulado “Otra cosa es con guitarra”.

La instancia se extendió por seis sesiones en modalidad híbrida, con cupos limitados y un proceso de selección que exigió a los postulantes disposición para trabajar en parejas y contar con bases lingüísticas.

Melissa Sepúlveda, jefa de carrera de Traducción Inglés-Español, explicó que el principal objetivo fue abrir “un espacio de formación complementaria que permitiera a los estudiantes conocer otras posibilidades de desarrollo profesional vinculadas al trabajo textual, particularmente en el ámbito de la edición literaria”. En esa línea, señaló que uno de los principales intereses de la carrera es que los estudiantes amplíen su visión sobre los distintos campos laborales asociados a la lengua y la traducción, entendiendo que el trabajo con textos excede el ejercicio estrictamente traductológico.

El taller buscó que los estudiantes asumieran al mismo tiempo el rol de escritores y el de editores, enfoque que Paula Miranda, traductora Inglés-Español titulada de la UCT y actual editora, correctora y proofreader autónoma, resumió al plantear que “es muy fácil criticar un libro y señalar que está mal escrito, pero otra cosa es con guitarra cuando a ti te toca escribir”. 

Parte de esa dinámica implicó que cada estudiante produjera su propio texto a lo largo del taller, con una exigencia particular que la tallerista explicó al señalar que “pedimos que no borrasen lo que habían hecho la semana anterior y que dejasen el cuento tal cual, para que pudieran ver su proceso, y al llegar a las ocho páginas pudieran ver el camino que recorrió el texto en escritura y en edición hasta llegar al resultado final”, un recorrido que partió con una plana y culminó en ocho páginas por participante.

Miranda impartió la instancia junto a Andrés Pacheco quien es arquitecto de profesión con un posgrado en Metodología de Investigación y posee una amplia experiencia tanto en edición académica como en análisis crítico del discurso.

Ambos diseñaron una propuesta que combinó teoría y práctica desde la primera sesión para trabajar conceptos fundamentales sobre el mundo editorial.

El taller también abordó la división del texto en distintos niveles como uno de sus ejes centrales. En este contexto, Pacheco explicó que se trabajó sobre dimensiones narrativas y escalas textuales con el propósito de intervenir los escritos desde una perspectiva estructural de la narración, bajo “la lógica de que la morfosintaxis se puede aplicar a distintas escalas del texto, por ejemplo, un capítulo”.

El carácter colectivo e iterativo del taller también resultó fundamental para Pacheco, quien planteó que “cuando uno sale del taller no tiene solo su propia experiencia, sino ocho experiencias colectivas con las que ha construido conocimiento, porque esto no se aprende, se madura”.

La experiencia también dejó huella en quienes la vivieron desde adentro, como Manuela Lagos, estudiante de quinto año, quien valoró que “los aprendizajes obtenidos radican en conocimientos literarios y lingüísticos, principalmente sobre los parámetros internos de consistencia, lo que me ayudó a comprender de qué trata la edición literaria y qué aspectos se deben analizar más allá de solo una corrección lingüística”.