En esta primera etapa se comenzó el trabajo con la Oficina de Atención y Acompañamiento de la Dirección de Género y con Gobierno de Datos
La Universidad Católica de Temuco comenzó la etapa de implementación del Modelo de Promoción de la Igualdad de Género y No Discriminación, una herramienta institucional que busca integrar la perspectiva de género en las áreas de Gestión, Docencia, Investigación y Vinculación con el Medio. A través de ocho dimensiones y 19 indicadores, el Modelo permitirá identificar brechas, orientar acciones y evaluar los avances de la Universidad en esta materia.
Esta etapa considera un trabajo participativo con las unidades responsables de los indicadores, acompañado por la Dirección de Género y el Observatorio de Equidad de Género. El proceso contempla la revisión de información institucional, el desarrollo de autodiagnósticos y la elaboración de planes de acción con medidas, plazos y responsables.
“Estamos comenzando la etapa de implementación del Modelo. En esta primera etapa, iniciamos el trabajo con dos unidades que participaron en el pilotaje, y continuaremos avanzando de manera gradual con las respectivas unidades responsables de los indicadores. Para el equipo, este es un hito muy relevante, porque significa comenzar a llevar el Modelo a la práctica e incorporarlo progresivamente a los procesos institucionales. Lo que buscamos a través del Modelo no es solo medir avances, sino contar con una herramienta que nos permita orientar decisiones y fortalecer, de manera progresiva, la incorporación de la perspectiva de género y la no discriminación en el quehacer institucional”.
Primeros avances con las unidades
El trabajo inicial se desarrolló con la Oficina de Atención y Acompañamiento (OAA) de la Dirección de Género y con la Dirección de Gobierno de Datos, cuyos ámbitos de acción aportan a la prevención y atención de la violencia de género y a la generación de información para identificar y monitorear las brechas institucionales.
En el caso de la OAA, el proceso aborda tres indicadores: el conocimiento de la comunidad universitaria sobre la normativa de violencia de género; la satisfacción con la atención y el acompañamiento durante el proceso de denuncia; y la formación de actores clave en violencia de género y en el uso del protocolo. La revisión de estos ámbitos busca reconocer avances y necesidades de mejora, para orientar las acciones de la unidad.
En esa línea, las profesionales de la OAA, Bárbara Marinao Muñoz y Josefina Matus Astete indicaron que “consideramos que es una instancia que permite evaluar nuestros indicadores y revisar los avances, además de reflexionar colaborativamente sobre los desafíos y oportunidades de manera colaborativa y con asesoría directa. Esta actividad contribuye significativamente al trabajo asociado a los indicadores que tenemos a cargo, porque nos permite generar espacios de diálogo, revisar las estrategias implementadas y fortalecer las acciones necesarias para avanzar en su cumplimiento”.
Por su parte, el trabajo con Gobierno de Datos se vincula con el indicador de visualizaciones de datos institucionales con perspectiva de género. Este ámbito busca disponer de información que permita reconocer las brechas y apoyar la toma de decisiones de las distintas unidades de la Universidad.
La Dirección de Gobierno de Datos administra, además, la plataforma Kimn Género UCT, donde se comunicarán los resultados generales del Modelo mediante tableros y reportes. Esta labor se articula con el Observatorio de Equidad de Género, encargado de preparar las visualizaciones, y con la Dirección de Género, que define qué información se comunica y a qué públicos.
Colaboración institucional para la mejora continua
La articulación entre unidades y autoridades es fundamental para avanzar en la implementación del Modelo. En este marco, el jueves se realizó una reunión de revisión de indicadores con el vicerrector de Calidad, Boris Isla Molina, como parte del trabajo de coordinación institucional. “Todas las instituciones de educación superior en el país estamos enfrentando el mismo desafío que es tratar de incorporar un trabajo en torno a la dimensión género que impacte el quehacer general de la universidad. Yo creo que la UCT lo está logrando de manera sustantiva, hay un equipo técnico que se maneja con solidez y estamos de a poco incorporando esto como parte de una dinámica cultural”.
La Vicerrectoría de Calidad encabeza el Comité de Seguimiento del Modelo, que reúne a las áreas de planificación, calidad y gobierno de datos junto a la Dirección de Género y el Observatorio de Equidad de Género. Su función es aportar a la revisión de los avances y a la mejora del Modelo, favoreciendo su articulación con los procesos institucionales.
A través de este trabajo colaborativo, las unidades podrán traducir los diagnósticos en planes de acción con medidas, plazos y responsables, cuyo seguimiento permitirá evaluar los resultados y orientar nuevas mejoras en igualdad de género y no discriminación.