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Actualidad 24 marzo 2026

Territorios en riesgo: expertos advierten brechas y llaman a una gestión más integrada en seminario de la UCT

A 10 años de la Estrategia Nacional de Resiliencia, académicos, autoridades y especialistas analizaron avances y desafíos en la gestión de desastres, en un escenario marcado por el cambio climático y la creciente exposición de las comunidades.

Con una pregunta de fondo  sobre cómo construir territorios realmente seguros en un contexto de amenazas cada vez más complejas, la Universidad Católica de Temuco conmemoró los 27 años de su Laboratorio de Planificación Territorial con el seminario “Gestión de Riesgos de Desastres: Avances y Desafíos”, desarrollado en el Campus San Juan Pablo II.

La actividad reunió a autoridades regionales, académicos y especialistas en un espacio que buscó ir más allá del diagnóstico, poniendo el foco en las brechas que aún persisten en la articulación entre planificación territorial, políticas públicas y gestión del riesgo.

El director del LPT, Fernando Peña Cortés, fue claro en el punto de partida: hacer un balance crítico de la última década. “Han pasado 10 años desde la Estrategia Nacional de Resiliencia y nos pareció pertinente generar este espacio para discutir los avances y los desafíos que seguimos teniendo como sociedad en los territorios locales”, señaló.

Peña enfatizó en que la gestión del riesgo requiere una mirada articulada: “Es muy importante incluir al mundo público, privado y la academia, porque los temas territoriales son integrales. El desarrollo humano y la conservación del ambiente son compatibles, pero requieren diálogo y coordinación entre todos los actores”.

Del discurso a la acción territorial

Uno de los puntos más críticos lo planteó el director regional de Senapred en La Araucanía, Ian Gorayeb, quien puso el acento en la implementación concreta de la Ley 21.364 y el funcionamiento del sistema nacional de prevención y respuesta ante desastres.

“Más allá de la ley, el desafío es cómo logramos llegar a los territorios y a las comunidades. La gestión del riesgo implica un proceso integral: mitigación, preparación, respuesta y recuperación. No podemos quedarnos solo en el discurso. Tenemos que ver cómo usamos el territorio de manera que no aumentemos los riesgos existentes”, explicó la autoridad.

En esa línea, destacó la reciente aprobación del Plan Regional de Ordenamiento Territorial (PROT), orientado a organizar el desarrollo considerando amenazas como incendios forestales, tsunamis o eventos climáticos extremos, cada vez más intensos y frecuentes.

Innovación, datos y colaboración: la apuesta por la resiliencia

Desde una mirada tecnológica y sistémica, la directora ejecutiva del Instituto para la Resiliencia ante Desastres (ITREND), Catalina Fortuño, expuso sobre el rol de la innovación en la gestión del riesgo.

“Lo que buscamos es cómo aprovechar las capacidades existentes —desde la ciencia y la tecnología— para resolver problemas reales del país y avanzar hacia un mejor estado de resiliencia”, explicó Fortuño.

La experta detalló el trabajo del instituto, que articula lo que denominó la “cuádruple hélice”: academia, Estado, industria y sociedad civil.
“Estos problemas son de interés común, por lo tanto requieren colaboración. Hemos trabajado, por ejemplo, con Senapred y el Ministerio del Interior en sistemas de información para la gestión del riesgo, desarrollando herramientas que apoyen la toma de decisiones”, indicó.

El seminario abordó problemáticas como el cambio climático y la expansión urbana en zonas vulnerables. Además consideró eventos recientes, como fenómenos meteorológicos extremos o emergencias asociadas a materiales peligrosos, que refuerzan la necesidad de repensar la planificación territorial en Chile. A 27 años de su creación, el LPT instala una discusión urgente: la gestión del riesgo debe integrarse de manera estructural en el desarrollo de los territorios.