Durante los días 28 y 29 de enero, la casa de estudios fue escenario del Digital Summer, campamento tecnológico impulsado por Fundación NTT DATA Chile en alianza con el Instituto Tecnológico TEC UCT.
Por segundo año consecutivo, la Universidad Católica de Temuco albergó el Digital Summer 2026, una iniciativa de Fundación NTT DATA Chile que busca acercar a niñas y niños de entre 10 y 13 años al mundo de la tecnología desde una metodología lúdica, colaborativa y con sentido social.
La actividad reunió a más de 50 participantes provenientes de distintos establecimientos educacionales de Temuco y otras localidades de La Araucanía, quienes durante dos jornadas trabajaron en talleres de programación, lógica computacional, animación y robótica, utilizando herramientas como Scratch y lego education, a través de desafíos prácticos adaptados a cada tramo etario.
Queremos que desarrollen curiosidad, pensamiento crítico y que entiendan la tecnología no solo como un habilitante, sino como una herramienta que pueden usar de manera consciente y con impacto positivo en su entorno”, señaló Javiera Araya, directora ejecutiva de Fundación NTT DATA Chile.
Araya destacó además la relevancia territorial de la alianza, subrayando que “en La Araucanía existe una brecha importante en el acceso temprano a estos espacios, y por eso estamos comprometidos en seguir acercando estas oportunidades a niños y niñas que muchas veces no tienen relación directa con la tecnología”.
Vinculación con sentido territorial y formativo
Desde la UCT, el Instituto Tecnológico TEC UCT cumplió un rol clave en el desarrollo de la actividad, tanto en la programación de los talleres como en la participación de estudiantes voluntarios de la carrera de Técnico Universitario en Informática, quienes trabajaron junto a profesionales de NTT DATA.
“Esta es la segunda versión del Digital Summer que realizamos en la universidad, y es una actividad muy virtuosa porque está abierta a la comunidad y permite que nuestros estudiantes se vinculen tempranamente con el mundo laboral”, explicó Mario Carrasco, subdirector de Vinculación con el Medio del TEC UCT.
Carrasco destacó que esta experiencia se enmarca en un proceso de colaboración más amplio con Fundación NTT DATA Chile, que durante el último año también contempló ciclos de especialización para estudiantes del TEC. “Queremos que esta alianza se proyecte en el tiempo, se formalice y se traduzca en más oportunidades tanto para nuestros estudiantes como para la comunidad. Es una relación en la que todos ganan: formación, pertinencia territorial y desarrollo tecnológico”.
La experiencia desde sus protagonistas
Para las y los participantes, el Digital Summer significó una primera aproximación, y en algunos casos un reencuentro, con la programación y la creatividad digital.
Un estudiante de 10 años de Temuco comentó que “lo que más me gusta es Scratch, porque es como programar con bloques y puedes crear cosas. He venido varios años y siempre es bonito aprender algo nuevo”.
Desde el mismo tramo etario, otra estudiante de Temuco, valoró la experiencia de animación digital: “Fue muy divertido, porque aprendimos a programar una animación, mover personajes y usar distintos botones. Me gustó mucho porque podías crear muchas cosas”.
En el grupo de 12 a 13 años, la estudiante de Temuco destacó el impacto personal de la actividad: “Nunca había programado y fue muy entretenido. Me gustó porque demuestra que las mujeres también podemos hacerlo, no es difícil y se pueden crear cosas increíbles”.
Por su parte, un estudiante de 12 años de Labranza señaló que “es una experiencia educativa muy buena, porque aprendemos cosas que normalmente no nos enseñan. En pocos minutos ya estaba programando, y se nota la calidad de los profesores”.
Una alianza que proyecta futuro
La segunda versión del Digital Summer en la UCT consolida una alianza estratégica entre la UCT y Fundación NTT DATA Chile, orientada a reducir brechas, fomentar vocaciones STEM y fortalecer la vinculación con el medio desde una mirada territorial y colaborativa.
Desde ambas instituciones, el desafío ahora es formalizar y proyectar esta relación en el tiempo, ampliando su alcance y generando nuevas instancias que sigan conectando educación, tecnología y comunidad, con especial foco en niñas, niños y jóvenes de La Araucanía.