Con una alta convocatoria y un marcado interés del público, la Academia de Artes Musicales de la Universidad Católica de Temuco cerró exitosamente sus actividades correspondientes a enero de 2026, consolidándose como un espacio de encuentro cultural y de acercamiento de la música docta a la comunidad de Temuco y la región.
El cierre estuvo marcado por una programación que combinó extensión artística y formación musical, y que logró convocar a públicos diversos en torno a propuestas tradicionalmente asociadas a circuitos especializados. En este contexto, destacaron dos conciertos de piano a cargo de los profesores Juan Pinto Aller y Marcelo Danton, los que registraron una alta asistencia y positiva recepción por parte del público en el Auditorio de la Academia de Artes Musicales, ubicada en el campus Menchaca Lira.
El primer concierto, interpretado por el profesor Juan Pinto Aller, el 19 de enero con un un programa que incluyó piezas de Bach, Clementi, Schumann, Bisquertt, Debussy y Moszkowski, evidenció el interés de las personas por este tipo de iniciativas culturales. “La verdad que estoy muy contento porque efectivamente llegó mucha gente, no me esperaba tanto público. La Escuela de Verano fue un muy buen enganche para la actividad porque había muchos estudiantes nuevos, muchos conocidos, amigos también, colegas, estudiantes antiguos, así que me siento muy contento. Muchas gracias”, señaló el profesor y pianista de la AAM.
El segundo concierto de piano, a cargo del profesor Marcelo Danton, el 22 de enero que contempló obras de Beethoven, Schubert y Chopin, marcó el cierre de la Programación de Extensión Musical de la Academia. Al respecto, el docente valoró la continuidad de estas instancias y su impacto en la relación con la comunidad. “Bueno, primero que todo, me alegro mucho porque quiere decir que hay un entusiasmo muy grande por la música, por el piano, y la gente anhela estos tipos de eventos. La música clásica de repente como que se veta mucho porque es muy sobria, es muy quizás elitista, pero lo que ha sucedido hoy día, que también ha sucedido con otros conciertos, demuestra que realmente la música es para todos, que todo el mundo desea escucharla y que puede llegar a todo tipo de público”, afirmó.
Ambas presentaciones permitieron no solo difundir repertorio, sino también generar espacios de escucha, conversación y encuentro, reforzando el rol de la Academia como un puente entre la universidad y la ciudadanía, y como un actor relevante en la vida cultural de la región.
A este ciclo de conciertos se sumó la Escuela Musical de Verano, desarrollada durante el mes de enero, una instancia formativa orientada a estudiantes con y sin experiencia previa. A través de un sistema de inscripción única, las y los participantes pudieron acercarse a distintas disciplinas e instrumentos, como violín, guitarra clásica, violín, piano y dirección coral, fortaleciendo su vínculo con la música y con la formación académica.
Desde el taller de dirección coral, el profesor Julio Muñoz, destacó el compromiso de quienes participaron en la escuela. “Una gran experiencia, es increíble todo lo logrado aún cuando fue una pequeña muestra del mundo de la dirección coral, los y las estudiantes quedaron motivadas/os y con ganas de más. Creo que ese es el gran objetivo de estos cursos: motivar y abrir espacio a todas y todos quienes quieran explorar nuevas facetas de su vida o para quienes quieren complementar y acrecentar sus conocimientos”, comentó.
Por su parte, el profesor Marcelo Danton, quien también participó como docente de piano en la Escuela Musical de Verano, subrayó el valor formativo de esta experiencia. “La Escuela de Verano es una gran posibilidad para todo público, de tener un acercamiento al aprendizaje instrumental a través de la lectura musical. Estamos contentos con el numeroso público que asistió, niños y adultos, personas entusiastas con un gran deseo de conocer la música a través de los instrumentos y la lectura musical. También agradezco a la Universidad que abra sus puertas al público de la Araucanía, con sus dependencias para crecer junto a la música”, señaló.
Desde la dirección de la Academia de Artes Musicales, Fernando Sandoval realizó un balance positivo de la Escuela Musical, destacando la permanencia de la instancia. “La Escuela Musical de Verano ha mantenido su espíritu a través del tiempo. Todos los años vemos personas nuevas, desde niñas, niños, jóvenes y adultos que desean explorar en el aprendizaje de un instrumento”, indicó el director de la Academia.
Asimismo, se enfatizó que este cierre exitoso responde a una misión formativa más amplia. “Es una instancia seria y con calidad en su metodología, todo gracias a nuestros profesores y a todo nuestro equipo con el que organizamos este panorama educativo de verano.”, remató.
De esta manera, la Academia de Artes Musicales de la casa de estudios finaliza su programación de verano con un balance altamente positivo, reafirmando su rol como un espacio de formación, extensión y encuentro cultural, y proyectando nuevos desafíos a partir de marzo de 2026.